El uso del potenciómetro en el ciclismo

13 DE SEPTIEMBRE DE 2021

Por Iván Rodríguez Sánchez-Redondo

El-uso-del-potenciometro-en-el-ciclismo

INTRODUCCIÓN

A día de hoy, el uso de las nuevas tecnologías ha cambiado la forma en la que entendemos el mundo que nos rodea. Así también, a lo que nosotros nos acomete como ciclistas, modificando de forma sustancial la forma en la que entrenamos.

El uso de los potenciómetros en ciclismo ha aumentado de manera exponencial durante la última década, se ha hecho común su uso amateur y es que hace ya alrededor de 20 años desde que se empezaron a implementar en el entorno del ciclismo profesional.

Los potenciómetros tienen la capacidad de aportarnos multitud de datos para cuantificar y potenciar nuestro rendimiento, ¿pero realmente somos capaces de interpretarlos? ¿Y de ser sensibles a los cambios que se producen en los mismos para intentar entender lo que está pasando durante los entrenamientos?

¿QUÉ ES UN POTENCIÓMETRO?

Si tu vida gira alrededor del ciclismo, ya sea por afición o por práctica, es posible que conozcas a alguien que usa cualquier tipo de potenciómetro, o has escuchado conversaciones sobre datos absolutos (vatios totales) o relativos (el famoso vatio/kg). De hecho, estoy prácticamente seguro de que si estás leyendo esto, habrás hecho inevitables comparaciones con los datos que es capaz de generar un ciclista profesional, y los que puedes generar tu mismo en alguna competición, o en cualquier clásico domingo de grupeta.

Existen multitud de tipos de potenciómetro, y éstos varían en función del fabricante y del enfoque que tenga dicha tecnología. Por ejemplo, podemos encontrar desde sistemas que van integrados en las bielas de la bicicleta, en el eje de la rueda o “buje”, o hasta sensores de fuerza integrados en los pedales.

Estos son capaces de reflejar la tasa de trabajo en vatios (W) que realizamos mientras pedaleamos mediante la relación fuerza-velocidad. Poseen una o varias galgas, dependiendo la ubicación del tipo de sistema o fabricante, que son capaces de detectar la deformación que se general en las mismas, transformándola en una señal eléctrica que se refleja en forma de vatios (fuerza aplicada en el pedal / cadencia).

Además, estos dispositivos tienen la capacidad de comunicarse con nuestro ciclocomputador, gracias a que también disponen de tecnología ANT+ y/o Bluetooth, dándonos la capacidad de almacenar todos los datos que recogen segundo a segundo (o en el intervalo de tiempo que nosotros decidamos), para que posteriormente podamos analizarlos en nuestro ordenador e intentar comprender qué es lo que pasó en la ruta que hicimos hace unos días o en el sprint que disputamos con nuestros compañeros de equipo o de grupeta en el último repecho antes de llegar a casa.

PARA QUÉ SIRVE

Como hemos aclarado, el potenciómetro es un dispositivo que es capaz de registrar los vatios que generamos mientras pedaleamos, es decir, la fuerza que aplicamos o que somos capaces de generar sobre el pedal, determinando así la tasa real de trabajo. Desde una perspectiva teórica del entrenamiento, este concepto podría definirse como la “carga externa”, diferenciándose así de la “carga interna” o lo que es lo mismo, cuanto nos cuesta generar esa fuerza que aplicamos en términos fisiológicos (estrés cardiovascular y/o acumulación de acidosis metabólica) o en percepción de esfuerzo (RPE o esfuerzo percibido).

Este concepto es importante, porque relacionando los valores de carga externa (vatios) con los valores de carga interna (FC, ácido láctico o RPE) tenemos la capacidad de analizar de manera objetiva el rendimiento real que tenemos sobre la bicicleta, eliminando así variables que interfieran en el mismo, como puede ser la deshidratación, falta de sueño, estrés, ingesta de medicamentos y un largo etcétera.

Además, nos permite controlar y cuantificar los cambios en la condición física (para bien o para mal) y detectar fácilmente nuestros puntos fuertes o débiles, para afinar más en la preparación de nuestro entrenamiento.

VENTAJAS DE SU USO

Podemos encontrar múltiples ventajas en el uso de un potenciómetro y posterior análisis de los datos que nos proporciona, como pueden ser:

·         Conocernos a nosotros mismos: Gracias a la información que nos proporciona el potenciómetro, podemos mejorar nuestro conocimiento personal como ciclistas; conociendo con mayor profundidad que tipo de ciclista somos. Por ejemplo un sprinter es capaz de generar mucha potencia en un pequeño periodo de tiempo, o por el contrario un escalador que es capaz de generar una gran cantidad de potencia en relación con su peso corporal durante un periodo de tiempo largo.

·         Determinar nuestras propias zonas de entrenamiento: Gracias a sencillas pruebas que podemos realizar sobre la bicicleta, y a la recogida de los datos que obtengamos de las mismas (vatios, frecuencia cardiaca, cadencia…), podemos establecer las zonas de entrenamiento con las cuales llevaremos a cabo el énfasis para mejorar las capacidades que nos hagan mejorar como ciclistas.

·         Aprender a dosificarnos: Gracias al potenciómetro, podemos ser capaces de conocer la tasa de trabajo o vatios que podemos generar por unidad de tiempo en un ilimitado rango de éste. Es decir, podemos analizar cuál es nuestra capacidad máxima de trabajo en cada intervalo de tiempo, como 30 segundos, 25 minutos, 90 minutos…  Por lo tanto, podemos aprender a desarrollar estrategias para mejorar el tiempo que podemos mantenernos en una determinada intensidad, o para no excedernos en el esfuerzo que estamos generando y no conseguir completarlo porque inevitablemente nos dio una pájara. Además, también nos permite conocer la cantidad de trabajo realizado (generalmente en kilojulios), dándonos información de la cantidad de energía utilizada (en kilocalorías), para poder aportar estrategias de ingesta de alimentos durante el ejercicio que nos proporcione la capacidad de poder seguir generando energía para tal esfuerzo.

·         Mejorar la comunicación con nuestro entrenador: Gracias al registro de todos los datos que podemos recoger del potenciómetro en nuestras salidas o carreras en bicicleta (potencia, frecuencia cardiaca, velocidad, ascensión, cadencia…), y al uso de plataformas en las cuales se lleva a cabo un registro de toda esta información, podemos compartir con nuestro entrenador todos nuestros datos, facilitándole así en mayor medida que conozca que es lo que está pasando durante nuestros entrenamientos o competiciones.

·         Comparar las mejoras a lo largo del tiempo: Gracias al registro de los datos que el potenciómetro hace a lo largo de todas nuestras salidas en bicicleta, podemos ver cómo evolucionamos en nuestro entrenamiento. Ya sea por la capacidad máxima de trabajo que podemos generar por unidad de tiempo, o por el aumento del tiempo que podemos mantener una determinada intensidad. En resumen, podemos ver si hemos mejorado “moviendo más vatios”, o si hemos sido capaces de “mover más tiempo esos vatios”.

INCONVENIETES DE SU USO

El principal inconveniente de un potenciómetro es su coste económico. No obstante, esto es un problema que tenía mayor importancia al principio de su implantación, pero con el aumento de marcas que fabrican potenciómetros, han surgido alternativas que nos ofrecen este tipo de dispositivos a un precio más asequible. Además, existen estudios que han comparado este tipo de dispositivos con los más precisos del mercado, y se ha visto que no existen prácticamente diferencias en los datos que nos aportan unos u otros.

Otro de los posibles inconvenientes es la necesidad que tienen estos dispositivos de ser calibrados frecuentemente, es decir, “poner a cero”. Al ser tan sensibles, se puede ver alterada la capacidad que tienen para proporcionar datos precisos y consistentes sobre nuestra potencia, ya sea por condiciones de temperatura, humedad, o porque hayan recibido algún posible golpe no deseado. El tipo de calibración de cada potenciómetro varía con cada marca, pero lo que si se suele aconsejar es que sean calibrados antes de cada entrenamiento. Esto se debe a que los datos que da nuestro potenciómetro pueden variar fácilmente hasta un 2% en unos pocos días si no se calibra regularmente, por lo que para hacer un mejor seguimiento de las mejoras es importante reiniciarlo a menudo.

CONCLUSIONES

Los potenciómetros son dispositivos que han venido para quedarse, cada vez son más personas las que entienden los beneficios que les pueden aportar como herramienta para controlar el máximo de variables posibles durante su preparación, y de esta forma optimizar al máximo de cara a futuras competiciones u objetivos personales.

REFERENCIAS

Allen, H., & Coggan, A. (2014). Entrenar y correr con potenciómetro. Paidotribo.

 

GALERÍA DE FOTOS

El uso del potenciómetro en el ciclismo

PATROCINADORES

COLABORADORES

FEDERACIÓN MADRILEÑA DE CICLISMO
Velódromo de Galapagar
C/Guadarrama, 72
28260 | Galapagar (Madrid)
Teléfonos: 616755169 - 628897919 - 913646351
Lunes a Jueves – 10:00 a 18:00 horas
Viernes – 10:00 a 14:00 horas.